Dos de las excepciones oponibles contra la Acción Cambiaria de los títulos valores

Derecho Financiero y ComercialA propósito de los pagarés libranza y de las vicisitudes ya por todos conocidas relacionadas con el origen del título, la veracidad de las obligaciones contenidas en ellos, el endoso con responsabilidad que suscriben tanto las cooperativas y/o las sociedades originadoras y los intermediarios en el negocio como Estraval, Elite, Plues Values, Optimal, entre otros, conviene hacer las siguientes precisiones respecto a dos de las mas de trece excepciones oponibles a la Acción Cambiaria derivada de los títulos valores que pueden ser propuestas por los obligados cambiarios, entre ellos: el deudor original y los sucesivos endosantes del respectivo pagaré.

Acción Cambiaria

El artículo 619 del código de comercio señala que los títulos valores “son documentos necesarios para legitimar el ejercicio del derecho literal y autónomo que en ellos se incorpora”, de donde se sobre entiende que un título valor sólo es válido con respecto a los derechos literales que este contiene.

La acción cambiaria es el mecanismo legal mediante el cual se ejercen el derecho o los derechos incorporados en un título valor que usualmente consiste en el pago, es decir la prestación de lo que se debe. A través de la acción cambiaria se puede reclamar el pago del valor estipulado en el titulo, o en caso de aceptación  o pago parcial, el pago de la parte no aceptada o de la parte no pagada. También se puede reclamar los intereses moratorios desde le  día del vencimiento del título, los gastos de cobranza, y por último la prima y gastos de transferencia de una plaza a otra.

La acción cambiaria puede ser directa o de regreso;  es directa cuando se ejerce en contra del aceptante u  obligado directo y su o sus avalistas, de regreso cuando se ejerce en contra de los demás obligados. ¿Contra quienes puede dirigirse la acción cambiaria? Esta puede dirigirse en contra de alguno de los obligados o contra todos los obligados, si se dirige la acción en contra de cualquiera de los obligados por este motivo  no se pierde en contra de los demás; el tenedor del título no está obligado a seguir el orden de las firmas en el titulo.

Por otro lado cuando otra persona diferente al obligado directo ejerza la acción cambiaria porque pago el titulo, puede pedir a través de la acción cambiaria lo siguiente según lo establecido en el artículo 783 del código de comercio:

  1. El reembolso de lo que pago, menos las costas si fue condenado a ellas.
  2. Intereses moratorios, sobre lo que pago a partir de que dicho pago se efectuó.
  3. Los gastos de cobranza.
  4. Gastos de transferencia de una plaza a otra.

Dos excepciones a la Acción Cambiaria y sus Implicaciones

El sistema del Código de Comercio.- El Código (art. 784) relaciona en forma limitativa las excepciones que pueden oponerse a la acción cambiaria, en forma bastante completa y técnica.  Como el ejercicio de la acción cambiaria da lugar a un proceso ejecutivo, parece oportuno tener en cuenta las disposiciones vigentes en el CGP y el anterior C. de P.C. (arts. 509, inc. 1º y 545 inc. 1º).

Precisado lo anterior, procedemos a hacer un análisis de dos de las excepciones aplicables al caso de las Libranzas,  oponibles contra la acción cambiaria de las que relaciona el Código (art. 784), pretendiendo determinar  el alcance de cada una de ellas:

1º. Las que se funden en el hecho de no haber sido el demandado quien suscribió el título.-

Estas excepciones se refieren a los casos de falta de firma del demandado, ya que si figura aparentemente en el texto del título-valor ello se debe a que fue falsificada o, también, a que corresponde a un homónimo.

A este respecto es importante tener en cuenta que el Código establece expresamente (art. 627) que todo suscriptor de un título-valor se obliga “autónomamente” y que, en consecuencia, las circunstancias que invaliden la obligación de alguno o algunos de los signatarios, no afectarán las obligaciones de los demás. Este principio fundamental de la autonomía o independencia de las firmas trae como consecuencia, para los efectos de las excepciones que analizamos, que sólo la persona que no suscribió el título pueda oponer la excepción correspondiente, pero no las demás partes que sí suscribieron el título y cuyas obligaciones, por ende, son válidas.

En esta forma, el aceptante de una letra de cambio que el girador no suscribió es obligado a su pago frente a cualquier tenedor, distinto del beneficiario que puso la firma del girador; el girador de una letra, a su vez, es obligado al pago aunque  el girado no haya puesto la firma que como aceptación aparece en la letra; y frente al tenedor de un título a la orden, legitimado por la cadena de endosos correspondiente, están obligados al pago todos los que hayan suscrito el título, aunque uno de los endosos intermedios sea falso.

No sobra anotar que como las firmas de los títulos-valores se presumen auténticas, conforme al C. de P. C., al que alegue que no suscribió el título le corresponde la carga de la prueba.

Y, por otra parte, en relación con estas mismas excepciones que se funden en el hecho de no haber sido el demandado quien suscribió el título, vale la pena anotar que en el Código se prevé que cuando se firme a ruego de otra persona que no pueda o no sepa firmar, de ello deben dar fe dos testigos e imprimirse en el documento las huellas digitales o plantares del otorgante (art. 826); y que la firma de los ciegos no les obligará sino cuando haya sido debidamente autenticada ante juez o ante notario, previa lectura del respectivo documento de parte del mismo juez o notario (art. 828).

12ª. Las derivadas del negocio jurídico que dio origen a la creación o transferencia del título, contra el demandante que haya sido parte en el respectivo negocio o contra cualquier otro demandante que no sea tenedor de buena fe exenta de culpa.

La creación o transferencia de una letra de cambio o de un pagaré se origina casi siempre en un negocio jurídico anterior o fundamental, que puede ser de compraventa, arrendamiento, mutuo, prestación de servicios, etc., y del cual pueden derivarse excepciones que se denomina por la doctrina “causales“, como por ejemplo la nulidad de ese negocio, su falta de acción (caso de juego o apuesta),su no perfeccionamiento, su incumplimiento, etc.

Estas excepciones, entonces, son oponibles cuando quien ejercita la acción cambiaría haya sido parte en el respectivo negocio como vendedor, arrendador, mutuante, prestador de servicios, etc., y también contra cualquier otro demandante que adquiera el título conociendo o debiendo conocer la excepción “causal” correspondiente, conocimiento que hay que entenderlo referido al momento de adquirir el título y habida cuenta de que la mala fe o la buena fe no exenta de culpa deberá acreditarse por quien la alega.

Más si se trata de otro demandante que sea tenedor de buena fe exenta de culpa o a quien no pueda probársele su mala fe o su buena fe no exenta de culpa, las excepciones causales correspondientes no le serán oponibles por el demandando.

La forma como lo relativo a la posibilidad de oponer excepciones derivadas del negocio jurídico que dio origen a la creación o transferencia del título se reglamenta en el Código, es consecuencia de la “autonomía“ del derecho que en los títulos-valores se incorpora.

Porque la “autonomía” significa que el adquirente de un título-valor recibe un “derecho nuevo”, originario, no derivado, de modo que no le son oponibles las excepciones que se hubieren podido invocar a un antecesor.

Siendo de advertir que la “autonomía” del derecho no tiene nada que ver con la “abstracción”. Esta se refiere a la no existencia de relaciones entre la relación jurídica base de la emisión del título-valor y las acciones derivadas del título emitido. Aquella implica, simplemente, la incomunicabilidad de las excepciones personales que pudieron oponerse a los sucesivos tenedores del título-valor.

En efecto, las excepciones personales sólo son oponibles en cuanto existan entre actor y demandado. Esta es la afirmación básica de la “autonomía”.

Estamos seguros que este artículo resultará de utilidad indicando que no duden en consultarnos ante cualquier duda escribiéndonos al correo info.legalteamworkers@gmail.com o diligenciando el formulario de consulta que abajo se despliega. En breve termino le responderemos.

Departamento Derecho Comercial

Abogado Colombia

Legal Team Workers Colombia – Attorneys at Law

Acerca de Abogados Colombia | Legal Team Workers

Abogados en Colombia, Derecho Corporativo, Financiero y Bursatil, Compliance Governance, Advisory, Compra y Venta de Empresas, Due Diligence, Auditoria Juridica, Buen Gobierno Corporativo.
Esta entrada fue publicada en ley 1258 de 2008, Libranzas, titulos valores y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

Comentarios y Consultas

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s